Dieta e inflamación

Dieta e inflamación

Dra. María de las Nieves García Casal (IVIC)

Investigador Titular en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Centro de Medicina Experimental. Laboratorio de Fisiopatología.
Actualmente en sabático como consultora de la Organización Mundial de la Salud en Ginegra, Suiza

EDUCACIÓN
UNIVERSITARIA: Licenciada en Nutrición y Dietética. Universidad Central  de Venezuela,
DOCTORADO: Ph.D en Biología, mención Bioquímica Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas.
POST-DOCTORADO: Post-Doctorante en la Universidad de Kansas, Departamento de Medicina, División de Hematología, USA.
POST-DOCTORADO: Post-Doctorante en la Universidad de Miami, Departamento de Medicina, División de Alergia e Inmunología, USA.

CARGOS ACTUALES
Jefe del Laboratorio de Fisiopatología del  Centro de Medicina Experimental del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).
Vicepresidenta del Capítulo Venezolano de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición
Presidenta de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición

ASOCIACIONES CIENTÍFICAS
Miembro activo de la Asociación Venezolana para el avance de la Ciencia (AsoVAC).
Miembro regular de la American Society for Nutritional Science, la American Society for Clinical Nutrition y la International Society for Nutrition Research.
Miembro activo del Capítulo Venezolano de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición.
Miembro activo de la Fundación Bengoa para Salud y Nutrición.
Miembro activo del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Venezuela.

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA
Mas de 50 artículos científicos en revistas arbitradas, 4 capítulos en libros, 1 patente. Actividades docentes en pregrado y postgrado.

Resumen de la ponencia

La inflamación puede definirse como una respuesta local al daño celular, que se caracteriza por aumento del flujo sanguíneo, vasodilatación capilar, infiltración de leucocitos y la producción local de mediadores de inflamación por parte del huésped. La inflamación es parte de la respuesta y retorno a la homeostasis luego de daño producido por un agente infeccioso, daño físico o estrés metabólico. Al no resolverse completamente la inflamación  o por la persistencia del estímulo que dispara el proceso, el proceso inflamatorio puede hacerse  crónico.

La inflamación es un proceso útil y eficiente en condiciones normales, que también puede contribuir a la patogénesis de enfermedades crónicas como la diabetes mellitus tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. En estas enfermedades, ácidos grasos saturados, lipoproteínas y agregados proteicos disparan la respuesta inmunitaria y producen inflamación, que al no poder ser fácilmente eliminados, perpetúan la respuesta y contribuyen con la persistencia de la enfermedad.

El concepto de inflamación sistémica, crónica, de bajo grado como factor de riesgo para síndrome metabólico o para diabetes tipo 2, está basado en observaciones de elevados niveles de marcadores de inflamación en la sangre de personas con estas patologías. Se reportan incrementos del doble de los valores con respecto a controles, en marcadores de inflamación sistémica como contaje de leucocitos, proteínas de fase aguda, citoquinas pro-inflamatorias y moléculas de adhesión celular. Estas evidencias apoyan la hipótesis presentada hace más de 10 años, sobre el papel primordial de la alteración del sistema inmunitario innato en la patogénesis de la diabetes mellitus tipo 2, la resistencia a la insulina y la hipertensión.

No existe actualmente consenso sobre el o los mejores marcadores de inflamación de bajo grado, o la identificación de marcadores que diferencien inflamación aguda o crónica o las diferentes fases del proceso inflamatorio. Se han descrito factores como el momento de toma de muestra, edad, dieta e índice de masa corporal que pueden afectar la concentración de un determinado marcador de inflamación. Asimismo, los patrones de consumo saludable se han asociado con bajas concentradores de marcadores de inflamación. Entre los componentes de una dieta saludable el consumo de cereales integrales, pescado, frutas y verduras se asocian con menor inflamación. La vitamina C, E y los carotenoides disminuyen la concentración de marcadores de inflamación, mientras otros nutrientes tienen un efecto opuesto: los ácidos grasos saturados y los trans-monosaturados son proinflamatorios, mientras que los ácidos grasos poliinsaturados, especialmente los de cadena larga, son antiinflamatorios.  También se revisan los productos de glicosilación avanzada y su papel en la producción de inflamación de bajo grado.